El veterano jugador español y doble ganador del Masters, Jose María Olazábal, tuvo un comienzo esperanzador en Augusta después de firmar una tarjeta de 74 golpes (+2), que le deja abiertas sus opciones de pasar el corte el viernes, el objetivo que se había marcador el de Hondarribia.
El vasco demostró que conoce a la perfección este campo, aunque no tenga la pegada de los jóvenes, pero sabe moverse como nadie en las calles y los greens de Augusta, fruto de sus 37 participaciones en el torneo, y que le llevó a ganar las ediciones de 1994 y 1999.
Una entrada fulgurante del capitán ganador de la Ryder, que le llevó a sumar muy pronto dos birdies consecutivos, en los hoyos dos y tres que le permitirieron, incluso liderar el torneo en las primeras horas.
Supera el Amen Corner
El vasco lograba mantenerse en números rojos hasta el hoyo 13, superando incluso el Amen Corner ,aunque del 14 al 16 se dejó cuatro golpes, que le llevaron a irse al +2, con el que lograba cerrar su primera vuelta en Augusta.
El de Hondarribia, que juega el Champions Tour, llegaba sin demasiadas pretensiones al torneo, con el objetivo de poder competir el fin de semana, y con su vuelta de 74 impactos, ha hecho parte del trabajo que tendrá que confirmar en su segundos 18 hoyos del viernes.
Con muchos jugadores todavía por arrancar, ocupaba el puesto 49, sin duda más que loable para uno de los golfistas más veteranos que se mentienen en condiciones de participar en un torneo tan exigente como el Masters.