Juntos de nuevo. Jugadores y entrenador de un Xeitosa inolvidable han vuelto a encontrarse, por primera vez, desde el título que consiguieron juntos en categoría benjamín en 1981. Aquel Campeonato de Asturias logrado por el Xeitosa de Juancar, Jorge, Víctor, Roberto, Alberto, Eugenio, Abelardo, Luis Enrique y Brito cumplió 45 años el pasado mes de mayo, justo cuando Lucho levantaba al aire de Budapest su segunda Copa de Europa consecutiva como entrenador del Paris Saint Germain. LA NUEVA ESPAÑA reunió entonces a todo el equipo, salvo a un Luis Enrique envuelto en celebraciones y reconocimientos a nivel mundial. Sus excompañeros le hicieron un guiño desde estas páginas para reencontrarse y rememorar el que fue el primer título de todos en el fútbol. Luis respondió este viernes. Se comprometió y cumplió.
Anécdotas, bromas y muchas risas en torno a la mesa. El Xeitosa campeón de Asturias en 1981 celebró su aniversario con una comida en el restaurante El Medio Lleno, en el barrio gijonés de Viesques. Lo que empezó minutos antes de la tres de la tarde se extendió hasta varias horas después, tras repasar una época, la de una generación de jugadores que posteriormente nutrieron las categorías inferiores del Sporting, y acabó encumbrando a dos futbolistas que son historia del fútbol asturiano y español: Luis Enrique Martínez García y Abelardo Fernández Antuña.
Luis Enrique, que inició la semana inaugurando la playa verde que lleva su nombre en Gijón, acudió puntual a la llamada de sus excompañeros. Llegó desde Formentera, haciendo un paréntesis en unos días de descanso junto a la familia , para reunirse con quienes crecieron con él en la pista del Colegio San Miguel. En uno de los locales hosteleros de Gijón más cuidados y de una esmerada oferta culinaria, en torno a la mesa de un discreto rincón del comedor, los recuerdos afloraron sin parar.
El repaso a aquella magnífica temporada se resume en la rotunda victoria del Xeitosa sobre un Sporting que era el principal rival a batir. El equipo entrenado por Brito ganó 7-0 a los rojiblancos en la ida, disputada en el Colegio San Miguel, y repitió victoria por 3-2 en la vuelta, disputada en Mercaplana, por entonces cancha en la que el Sporting jugaba como local. El impacto del resultado, por su contundencia, marcó a un grupo llamado a hacer grandes cosas en el futuro. Además del Pitu y Lucho, de aquel equipo salió un buen puñado de buenos jugadores que tocaron la Segunda B como Viti Sampedro, entre otros, y los que se hicieron un nombre después en la Tercera Asturiana. Cuando la Tercera era otra diferente a la de la actualidad. De este grupo hay unos cuantos.
En la tertulia, un montón de anécdotas relacionadas con el Xeitosa, con la mano maestra de Brito, con las trastadas de muchos en el gijonés barrio de Pumarín mientras daban patadas al balón. Hubo tiempo para las felicitaciones a Luis por su último título europeo con el PSG. Para valorar también el Mundial. Entre comentario y comentario, el reconocimiento generalizado a Eugenio Alonso, al que su entrenador le llamaba "El Genio", y al que todos situaron como el jugador más destacado de aquella generación que dejó huella.
El menú fue variado. Primero unos entrantes para compartir y después platos individuales en los que unos tiraron de carne y otros se relamieron con un espectacular bonito. La despedida llegó con la promesa de no esperar otros 45 años para celebrar el triunfo de aquellos niños del Xeitosa, de aquel grupo inolvidable que ahora vive el fútbol a través de los éxitos de un guaje menudín que luchaba todos los balones en el Colegio San Miguel y ahora está considerado el mejor entrenador del mundo.