El problema rara vez es la vivienda heredada. Lo que suele generar conflictos es que cada heredero tiene una idea distinta sobre qué hacer con ella. Mientras uno quiere vender cuanto antes para obtener liquidez, otro prefiere conservarla por motivos sentimentales y un tercero puede apostar por alquilarla para obtener ingresos.
Cuando una propiedad pasa a manos de varios hermanos, cualquier decisión importante requiere consenso. Y es precisamente en ese punto donde aparecen muchas de las disputas que terminan llegando a abogados y tribunales.
Cuidado: repartir bienes entre los hijos puede evitar muchos problemas en la herencia
No se trata solo de repartir bienes, sino de gestionar expectativas, necesidades económicas y vínculos emocionales que no siempre coinciden.
Con casi 50.000 viviendas heredadas transmitidas en España en apenas un mes, según los últimos datos del INE, la copropiedad entre herederos sigue siendo una de las situaciones más habituales tras un fallecimiento.
Por eso, cada vez más expertos recomiendan dejar por escrito el reparto de bienes de la forma más clara posible para evitar que una herencia acabe convirtiéndose en un motivo de enfrentamiento familiar.
Martínez explica que uno de los conflictos más habituales en las herencias surge cuando varios hermanos reciben la misma vivienda en copropiedad. Aunque todos tienen los mismos derechos sobre el inmueble, cualquier decisión importante requiere el acuerdo de todos los propietarios, algo que no siempre resulta sencillo.
Cuando cada heredero tiene una idea distinta sobre qué hacer con la casa, es frecuente que aparezcan desacuerdos que terminan paralizando cualquier movimiento.
Por ello, el abogado considera más recomendable planificar el reparto de forma que cada hijo reciba bienes concretos.
Según señala, asignar la vivienda a un único heredero y compensar al resto con otros activos suele reducir las posibilidades de conflicto y evita que una propiedad compartida se convierta en un foco de tensiones familiares con el paso del tiempo.