Radja Nainggolan volvió a hablar sin filtros. Fiel a su estilo directo, el centrocampista belga, actualmente en el Patro Eisden, repasó su carrera en el podcast 'Sportium.fu' y dejó una reflexión que resume su personalidad dentro y fuera del campo. "Dijeron que si no bebía ni fumaba, podría jugar en el Real Madrid, pero sin mi estilo de vida no habría sido feliz y no habría rendido como lo hice", confesó.
El exjugador de la Roma nunca escondió sus excesos ni permitió que otros escribieran su relato. Para él, su carácter formó parte de su rendimiento. "Siempre he sido así", vino a admitir, reivindicando que su versión más auténtica fue también la que le llevó a convertirse en uno de los centrocampistas más dominantes de la Serie A en su mejor etapa.
En su repaso apareció con fuerza la figura de Luciano Spalletti, su técnico en la Roma. La relación fue tan intensa como peculiar. Nainggolan reveló que el entrenador llegó a obligarle a dormir en la ciudad deportiva de Trigoria para tenerlo controlado. "Me dijo: 'Duerme aquí esta semana porque no quiero que salgas", recordó. Incluso explicó que el técnico pasaba cada noche a comprobar que seguía allí. El objetivo era claro: evitar distracciones.
Sin embargo, el belga reconoció que aquella vigilancia no siempre tuvo el efecto esperado. "Luego jugué mal, quizá habría sido mejor dejarme ir", deslizó con ironía.
También hubo espacio para su salida de la Roma, un episodio que todavía le marca. Señaló directamente la llegada de Monchi como detonante. Según su versión, el director deportivo quería iniciar un proyecto nuevo y prescindir de varios pesos pesados. "Le dije que yo decidiría adónde iría", explicó, dejando claro que no estaba dispuesto a aceptar ciertas formas.
Nainggolan, polémico y brillante a partes iguales, volvió a demostrar que nunca negoció con su identidad. Tal vez eso le cerró puertas. O tal vez fue precisamente lo que le convirtió en un futbolista irrepetible.