El condicionante del partido de vuelta pesó en exceso este martes en las semifinales de la Copa de Italia entre el Como y el Inter, empatados a cero, casi a nada, sin la ambición que sí habría existido a único encuentro, para dejar todo para el segundo duelo en San Siro, con el desafío que supone para el bloque dirigido por Cesc Fábregas.
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