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Demichelis ante su reto más difícil: Siete claves urgentes para salvar al Mallorca del descenso

Martín Demichelis tiene la mesa hasta arriba de trabajo. Está por ver si le dará tiempo a finalizarlo con éxito en las doce jornadas que tiene por delante para evitar que el Mallorca, ahora en puestos de descenso, caiga a la Segunda División. El sustituto del despedido Jagoba Arrasate tiene muchos retos por delante, algunos imprescindibles para que los bermellones continúen la próxima temporada en la máxima categoría.

1

Portería a cero. Es uno de los grandes problemas de este equipo. Es el segundo más goleado de la categoría, con la friolera de 42 tantos en veintiséis jornadas, solo superado por el Levante -44-. Mejorar el sistema defensivo, ya no solo es un tema del portero y la línea de cuatro jugadores atrás, es imprescindible para ganar partidos. Sufre mucho con las transiciones, a la hora de recular, y eso le está condenando demasiadas veces.

2

Elevar el rendimiento individual de los jugadores. Si el Mallorca está en esta situación tan delicada es porque muchos de sus futbolistas, salvo contadas excepciones, están por debajo de su nivel desde la primera jornada. El preparador argentino debe dar con la tecla para saber motivarles y que su rendimiento sobre el césped se eleve de una vez. Solo así se puede tener opciones de que el equipo mejore.

3

No depender tanto de Muriqi. Las dieciséis dianas que lleva Muriqi hasta el momento son un auténtico regalo para este equipo, pero arrojan un dato demoledor porque esta cifra supone más de la mitad de los que acumula en total -veintinueve-. Demichelis necesita que más jugadores aporten para ampliar el abanico de goleadores y minimizar la enorme dependencia del kosovar.

4

Mejorar los resultados como visitantes. Los números del Mallorca lejos de Son Moix son de descenso a Segunda División. Solo el Elche, con cuatro, ha rascado menos que los baleares, que han sumado cinco puntos en trece partidos a domicilio, un balance desolador y que refleja muchos defectos. La única victoria del curso, en el Pizjuán, fue un oasis en el desierto porque la tónica habitual ha mostrado a un equipo que, en muchas ocasiones, ha estado lejos de ser competitivo. Sin ir más lejos, la imagen que mostró en Balaídos ante un Celta a medio gas (2-0) no se puede volver a repetir de ninguna manera. Y lo triste es que llovió sobre mojado, más allá de haberle costado el puesto a Arrasate.

5

Recuperar la autoestima del grupo. Hay muchas voces entre el mallorquinismo que opinan que la plantilla no es tan mala como para vivir una situación tan delicada, pero lo cierto es que los jugadores están dando síntomas de falta de confianza en sí mismos y en sus propios compañeros. De hecho, ante la Real Sociedad dio la impresión que algunos futbolistas temblaban a la hora de realizar un simple pase.

6

Ser fiables en Son Moix. La permanencia pasa por casa, eso es un tópico tan manido como cierto en el mundo del fútbol. Mostrarse sólido como local es imprescindible y las últimas derrotas ante el Betis y Real Sociedad han tirado por los suelos una estadística que no era tan mala, con cinco triunfos y cuatro empates en Palma. Es cierto que el Real Madrid tiene que viajar a la isla, pero los de rojo y negro tienen pocas excusas a partir de ahora.

7

El mallorquinismo debe volver a sentirse orgulloso. La felicidad de la afición pasa por los resultados, pero también por ver a un equipo con cara y ojos, que sea competitivo y que se lo deje todo sobre el terreno de juego. Demichelis debe intentar que los seguidores vuelvan a engancharse y que deje de ser un suplicio ir al estadio, tal y como ha sucedido desde hace demasiado tiempo. n

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