Tras varias temporadas quedándose a las puertas de la Premier League, con desenlaces dramáticos en las últimas jornadas donde el título se les escapó de las manos y otros cursos en los que el arreón final del Manchester City terminó por imponerse, Mikel Arteta y su Arsenal afrontan lo que queda de campaña con la firme determinación de conquistar, por fin, el campeonato inglés.
El equipo de Pep Guardiola no falló el sábado y se impuso por la mínima en su visita al Leeds United, gracias a un tanto de Semenyo al filo del descanso y tras un tramo final de auténtico sufrimiento. Con ese triunfo, el Manchester City trasladó toda la presión al Arsenal, que afrontaba un exigente duelo ante el Chelsea con la obligación casi imperiosa de no volver a fallar.
Ya había tropezado recientemente en partidos donde sobre el papel era favorito, como ante los Wolves o el Brentford. Pero el Arsenal tenía claro que esta vez debía ser diferente. Enfrente estaba un Chelsea siempre competitivo, y más aún tratándose de un derbi londinense, en plena pugna por las plazas de la Champions League.
Y así fue. El Arsenal se llevó el derbi en el Emirates en un duelo intenso y marcado por el balón parado. El 1-0 llegó tras un córner botado por Saka, Gabriel ganó en el segundo palo y, tras el rebote, William Saliba empujó el balón a la red. Antes del descanso, el Chelsea empató también desde la esquina con un centro cerrado de Reece James que Piero Hincapié desvió en propia puerta.
En la segunda mitad, cuando mejor estaban los ‘blues’, los de Arteta volvieron a golpear a balón parado con un centro medido de Declan Rice que Jurriën Timber cabeceó para el 2-1. Poco después, la expulsión de Pedro Neto dejó al Chelsea con diez y facilitó que el Arsenal gestionara su ventaja hasta el final, sumando tres puntos clave en la lucha por el título.
De esta manera, los ‘gunners’ mantienen el pulso por la Premier League, un título que se les resiste desde hace 22 años, y amplían a once partidos su racha sin perder ante el Chelsea en todas las competiciones. Aún queda mucho campeonato por delante, pero el triunfo supone un paso firme en su búsqueda del ansiado trofeo liguero. La gran incógnita ya planea sobre el desenlace: ¿será por fin el año de Mikel Arteta y el Arsenal o volverá el Manchester City a imponer su ley en el tramo decisivo?